Ad Jesum per Mariam — A Jesús por María
Mis abuelos eran de Portugal, donde la Virgen se apareció en 1917 y pidió que se rezara el Rosario todos los días. Mi abuela lo rezaba a diario y, cada vez que los nietos íbamos a visitarla, lo rezábamos todos juntos con ella. Ahora que soy mamá, quiero transmitir eso a mis hijos, y a los tuyos.